Mis equivocaciones con la plataforma de enseñanza virtual … y como las he corregido

Como ya se anunció, he participado en una mesa redonda que tuvo lugar en la sesión para presentar las novedades de la plataforma de enseñanza virtual, Blackboard.
Aquí pongo las notas en las que me apoyé para mi intervención.

Creo que invitarme a hablar en esta jornada es un castigo justo, muy justo, justísimo a mis numerosas consultas al SOS sobre la el funcionamiento de la plataforma. Los organizadores han debido pensar que, después de tantas consultas, ahora me tocaba a mi devolver algo de lo aprendido en este tiempo. Uso el ordenador, pero no soy informático; soy profesor y enseño, pero no soy pedagogo; uso videos y sonido, pero no soy técnico audiovisual. Es decir, que no soy ningún experto, y lo que puedo puedo contar son mis errores, numerosos errores, usando la plataforma y como los he resuelto. Es difícil construir una teoría unificada del uso de la plataforma; mi presentación es una recopilación de viñetas e ideas sobre lo que hago con mis estudiantes.

Me he equivocado mucho porque he querido y quiero mejorar cómo enseño y como aprenden mis estudiantes, y me apoyo en lo que la plataforma me ofrece. Sin duda, se puede innovar sin la plataforma, sin tecnología. Pero también es cierto que esta tecnología nos proporciona un buen repertorio para que esta innovación sea más amplia y flexible.

He dicho que hablaré de como he intentado corregir mis errores. Mi catalogo es bastante amplio, y no lo digo con falsa humildad. Pero para esta ocasión he agrupado mis principales problemas en tres grandes grupos. Uno de ellos es el diseño del material; en un segundo grupo comentaré como interaccionar con el estudiante; y para acabar, trataré sobre algunos procedimientos de evaluación.

Diseño

La plataforma la tenemos disponible casi siempre. Nos parece que siempre podemos actualizar el material, revisar pruebas, publicar nuevos contenidos, etc. Pero aquí quiero contar mis reglas para trabajar, aprendidas dolorosamente a lo largo de estos años

1. Planifica, planifica y planifica

Es fácil subir el material. Pero no esperes hasta el último momento para hacerlo. Piensa con mucha antelación. Ten previsto el material con mucha antelación. Esto es especialmente importante cuando el curso es online.

Prepara el contenido y las pruebas fundamentales. Deja las secundarias para el último momento. Si cuando llega la fecha no la tienes preparada, omítelas y asegurate de que la siguiente unidad tiene ya el contenido necesario.

2. Estructura y divide el contenido

El estudiante tiene que encontrarse con un orden en los contenidos. En mi experiencia como estudiante de esos cursos MOOC, la organización y la previsibilidad de los contenidos era una característica muy importante para seguir en el curso. En muchos de esos cursos, la organización es en forma de semana 1, semana 2, etc. Cuando no existía una clara organización, el estudiante abandona fácilmente el curso.

En mi caso, divido los contenidos en cinco o seis unidades, que coloco en carpetas. La organización la presento para que aparezca secuencialmente, y trato de que ese orden sea conocido por el estudiante, mediante la información del programa.

3. Simplifica el contenido

El contenido para la plataforma no deben ser unos apuntes electrónicos. Hablando con mis estudiantes me di cuenta de que los documentos (en word o pdf) que ponía en la asignatura simplemente eran descargados y copiados en papel. Porque la lectura en pantalla es aburrida.
Pero lo que me hicieron ver es que una gran parte del contenido era redundante. Si quieres que la plataforma se convierta en un aliado, elimina y simplifica los textos hasta llegar a las ideas fundamentales.

4. Aprende como estudiante

Una experiencia que recomiendo a cualquiera es que se inscriba en cursos online en alguna de las grandes plataformas MOOC, como edX, Coursera o Udacity. Allí he aprendido muchas características que he incorporado a mis cursos. Pero lo que también he aprendido son muchos errores que debo evitar en mis cursos. Hablaré de algunos de ellos más adelante.

5. Todo puede fallar

Es una de las situaciones más angustiosa. Cuando la asignatura es presencial, y quieres usar contenido de la plataforma, ten previsto una alternativa por si hay algún problema para acceder a la plataforma. En los cursos online, modifica las fechas para entregar actividades.

6. No te desanimes

No esperes que todo sea perfecto al primer intento. Posiblemente las encuestas te rebajarán la puntuación. Pero piensa que eso ocurre en cualquier universidad. En un trabajo sobre asignaturas que habían cambiado del modo tradicional al blended en la Universidad de Harvard, en todas ellas bajó la satisfacción de los estudiantes.

Se recomienda que se hagan cuatro o cinco iteraciones del material hasta conseguir una satisfacción adecuada. Pasarás de la tragedia al triunfo, pero date tiempo.

Interacción

Al tratar del segundo grupo, os pido que pensemos en que ante una pantalla de ordenador, el estudiante tiene una actitud distinta a la que tiene ante un montón de hojas de papel con nuestros apuntes. Cuando estudia con el papel puede tocarlo, subrayarlo, dibujar, tachar, etc. Por eso le tenemos que proporcionar elementos para internacional con el contenido de la pantalla.

Hay una forma muy sencilla, que es la de intercalar preguntas con el contenido. Generalmente son de elección múltiple, y le dan al estudiante una oportunidad para revisar lo estudiado. Pero ahora quisiera hablar de tres herramientas que me ayudan a que el estudiante se implique en el aprendizaje con la plataforma.

1. Screencast

Soy de los que están contra Powerpoint. Me gusta la pizarra. Es mi herramienta para dar mis clases. Puedo exponer y escribir mis ideas a un ritmo adecuado para la atención de mis estudiantes. ¿Cómo puedo trasladar esa experiencia a la plataforma virtual? Afortunadamente, existen algunas app para usarlas en las tablets con las que puedo representar una explicación como si estuviera escribiendo en la pizarra.

La que uso se llama ExplainEverything, y se usa con iPad. Con ella puedo grabar una explicación mientras escribo los contenidos como si fuera una pizarra. Me tuve que comprar un pequeño micrófono para mejorar la calidad de la grabación. El resultado es muy artesanal, pero los estudiantes, cuando escuchan que es mi voz lo aceptan bastante bien.

Una vez grabado, genera un archivo de video que se puede subir a Youtube y luego insertarlo en los contenidos.

Es uno de los recursos que más satisfacciones me produce. Pero tengo que reconocerlo, le dediqué una cantidad de tiempo no despreciable. Estimo que por cada 10 minutos de grabación tuve que dedicarle tres veces más a preparar la grabación, corregirla, editarla y subirla a Youtube. Hay que planificar muy bien los contenidos, y dividirlos para que la duración no sea excesiva. No debe durar más de 5-8 minutos.

2. Clase virtual

La plataforma incorpora la herramienta Wimba Classroom. Con ella puedes impartir clases online a un gran número de estudiantes, sin que ellos se muevan de su casa. Me ha sido de utilidad para los cursos online, para mejorar la interacción con los estudiantes. Pero también ha sido de utilidad cuando he querido recuperar una clase para la que no encontraba hueco.

Tiene una versión móvil, que le permite a los estudiantes seguir la sesión a través de su móvil o de su tablet. Algunos estudiantes me han comentado que es la forma más cómoda que han tenido para atender a una clase. Está claro que tenemos que ir pensando en recurrir más a los dispositivos móviles.

El principal problema es asegurar que puedan conectarse los estudiantes. Al necesitar que se configure Java hay que darle con anterioridad las instrucciones a los estudiantes, y aun así, algunos no lo consiguen. Afortunadamente, las sesiones se pueden grabar y reproducir después.
Cuando se quiere usar, hay que planificar muy bien el contenido, preparar un powerpoint, y subirlo. Pero además hay que pensar en aprovechar las herramientas de comunicación, fundamentalmente el chat, para que los estudiantes nos hagan preguntas durante la sesión. También, y esto es importante, intercalo preguntas durante la sesión, para conocer si los estudiantes están comprendiendo el contenido.

3. Podcast

Esta última herramienta tiene mala suerte en la plataforma, al menos hasta ahora. No se ha activado hasta hace unos tres meses, y apenas la he podido usar. Pero tiene un gran potencial para “enganchar” a los estudiantes. Consiste en grabaciones de voz, que puedo hacer usando un micrófono. El profesor puede tratar muchos puntos: hacer aclaraciones, comentar asuntos de la clase. Y hablar es más fácil que escribir.

Al estudiante se le ofrece una información que puede descargar en su móvil y puede escuchar en cualquier momento, y no necesita encender el ordenador. Lo puede escuchar mientras pasea, o de vuelta a casa en el autobús, en el tren.

Si se graba en la plataforma, se pueden hacer grabaciones de unos 15 minutos, que corresponde a un archivo de 10 Mb. Pero aquí viene el problema la calidad es baja. Si se quiere, se puede grabar con una grabadora, editarla con un programa de sonido, como Audacity y luego subirla. Pero sin superar el límite.

Esto último lleva un tiempo, y no es algo que podamos hacer a diario. Pero puede que sea interesante publicar un episodio semanalmente o quincenalmente.
Pocos errores puedo relataros con esta herramienta, porque al no haberla tenido disponible hasta hace poco, apenas la he podido usar.

Evaluación

Por último comentaré mis experiencias con dos herramientas de evaluación. Aunque la plataforma contiene un buen repertorio de herramientas para llevarlas a cabo. Pero voy a de dos de ellas, porque sirven para pasar el control del aprendizaje a los estudiantes. Estas herramientas son los foros y las evaluaciones por pares.

1. Los foros

En casi todos los programas se pone una competencia que es la de que el estudiante desarrolle su capacidad para la comunicación. Pero casi ninguno diseña acciones para conseguirla.

Los foros, usados periódicamente, pueden contribuir a ello. La posibilidad de que las contribuciones puedan calificarse le dan un valor a los ojos de los estudiantes, pero rápidamente es superado por la idea de que su comentario pueden leerlo el resto delos compañeros.

Al ser una comunicación escrita, los estudiantes se preocupan por cuidar la expresión de sus ideas. ¿Los podemos usar para cualquier tipo de evaluación? No lo creo. Los foros son más adecuados cuando queremos valorar la capacidad para enlazar ideas, desarrollar argumentos, razonar. Si los usamos para evaluar conocimientos o resolución de problemas, posiblemente fracasaremos.

Pero los foros no son realmente útiles si no los usamos con regularidad. En mi asignatura, les propongo a los estudiantes un comentario en el foro por cada unidad o tema. Esto es, aproximadamente una vez cada dos semanas. Y la extensión no debe ir más allá de las 300 palabras.

Los comentarios se diseñan fácilmente, pero la evaluación puede ser un poco más tediosa si se quiere entregar un comentario a cada estudiante. La retroalimentación puede ser necesaria solamente en aquellos comentarios que son más interesantes que la media, o por el contrario, son de peor calidad.

2. Las evaluaciones por pares

Nunca pensé en esta forma de evaluación hasta que no la probé como estudiante en algunos cursos MOOC. Cada estudiante hace una actividad que luego la evalúan de forma anónima otros compañeros. Además, cada estudiante tiene que evaluar las actividades de otros compañeros, también de forma anónima.
Muchos pueden pensar que es una forma de que el profesor se ahorre trabajo. Quizás. Y habrá quien piense que los estudiantes se regalarán las calificaciones.
Y sobre los dos inconvenientes mencionados, este tipo de pruebas necesita de una cierta preparación, que sin ser compleja, tampoco es inmediata. Y con respecto a que los estudiantes se favorezcan, apelo a las evidencias empíricas, porque la distribución de las calificaciones es variada.

¿En qué casos he usado esta herramienta? Cuando se trata de estudio de casos, cuando y tengamos algunas respuestas tipo.

¿Y los inconvenientes? Por un lado, la necesidad de planificar muy bien los periodos de entrega y de evaluación. Si un estudiante falla en la primera parte, no puede participar en la segunda. Y si no participa en la segunda, recibe una calificación por su trabajo pero sin contribuir a la evaluación de otros.

Pero es más que eso, porque le traslada al estudiante una responsabilidad sobre su aprendizaje. Cuando hablamos de aprendizaje activo, también tenemos que pensar en la evaluación.

Conclusión

Espero que mis comentarios y experiencias puedan ayudaros a evitar errores y a desarrollar mejor vuestras enseñanzas con esta herramienta.
Pero lo que me parece más importante de todo lo que he dicho es que, aunque la plataforma sea muy útil, lo que debemos conseguir es que nuestros estudiantes consigan aprender.

Enlace al video con la intervención

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